
Un paisaje interior de la madurez y la memoria en una mujer sometida a una operación quirúrgica. Un despertar nuevo, una anatomía impar, que descubre las cosas con otros ojos.
Estos son algunos de los "efectos secundarios" que reconducen la trama a una tenaz lucha por recobrar el deseo y la sensualidad que rodea y absorbe este amor intenso.
Una prosa de resonancias poéticas que Luisa Etxenike doblega con la precisión y la paciencia de un orfebre, y que atesora la textura de las emociones y sentimientos que la vida desliza a nuestro paso en una gran novela.